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¿Cómo se tejen las esperanzas?

La lucha por la reivindicación de los derechos del pueblo afro en Colombia es un tema que lleva muchos años. Buena parte de esta lucha se ha centrado en el trabajo político logrando reglamentaciones  tan importantes como el artículo transitorio 55,  la consecuente ley 70 y las demás normas que ya conocemos (o deberíamos conocer).  Por ahora  la lucha sigue en tratar de que se hagan una realidad estas normas y que no se queden en el papel. 


Muchos otros  se han centrado en la parte cultural y deportiva y han logrado poner en alto el nombre de nuestro país (no tanto nuestra raza) internacionalmente. Figuras del fútbol y la música han sacado la cara por nuestro pueblo y logrado el reconocimiento que merecemos.


Pero pocos se han atrevido a hacer un “trabajo real” con la parte social  y es que aunque este escrito en las  leyes, y aunque se haya logrado  algo con la parte cultural,  aun no se ha hecho un trabajo social lo suficientemente fuerte como para que se vean resultados contundentes en el tema de discriminación y racismo. Y cuando digo “trabajo real” no me refiero solo al hecho de dar subsidios, alimentación y hacer unas cuantas celebraciones,   me refiero a  alimentar la mente y el corazón de los colombianos, afros o no.


La idea no es deslegitimar los logros que se han conseguido, de hecho creo firmemente que el trabajo político, cultural y deportivo es el medio que hasta ahora ha sido el más eficaz en la consecución de los nuestros derechos y nuestro reconocimiento en la sociedad.  Pero ya es hora de enfocarnos  más en el tema social, pensar en el individuo, pensar en lo que pasa dentro de nuestros corazones, de nuestra autoestima y de cómo nos mostramos a otros, lo que reflejamos.


Amafrocol ha escogido trabajar en la parte social con un tema que podría parecer poco relevante, el cabello.

Y es que el cabello no es solo cabello, es el camino hacia la rebeldía, hacia la libertad, hacia la aceptación, hacia la auto aceptación, hacia el derecho al ser.


¿Enseñarle a los niños y niñas de una comunidad como se hace una trenza estilo "espina de pescado" va a cambiar la situación de la comunidad? No. Pero, decirle a los niños y niñas que son bellos, que son importantes en la sociedad, y que valen mucho tal y como son, tal y como lucen,   Sí  que cambiara las cosas, porque  ASÍ ES COMO SE TEJEN ESPERANZAS.

Rosario Murillo